Cartas de amor cortas

Aprende cómo se pueden redactar cartas de amor cortas.

 

Cartas de amor cortas - Cómo redactar cartas de amor cortas

 

Saber cómo redactar cartas de amor cortas puede llegar a considerarse una ventaja que tienen algunas personas con respecto a otras en el dulce mundo de las relaciones amorosas, valga la redundancia, o en el amargo planeta de los desengaños de esa misma índole.

 

Cartas de amor cortas

Es importante considerar que las cartas que llevan en su desarrollo contenidos amorosos funcionan de la misma manera que lo hacen las declaraciones directas, de persona a persona: la verborragia aburre, la precisión rinde frutos.

El problema de cómo redactar cartas de amor cortas no es tal cuando se considera lo anterior.




Cómo redactar cartas de amor cortas puede parecer un problema sin solución cuando se entra en razón de que por lo general este medio se utiliza para decir todo aquello que se lleva guardado bien dentro del corazón y que resulta casi imposible de exteriorizar frente a la persona amada. Pero no hay que desesperarse.

Si el mensaje es realmente genuino no significará problema alguno el tardar horas hasta encontrar la esencia de lo que se quiere transmitir; y es esa misma esencia, corta, el mejor y más completo contenido de la carta.

Sabiendo algunas características que les son tradicionales, la respuesta a cómo redactar cartas de amor cortas se encuentre con seguridad en cada caso específico:

Comenzar saludando al destinatario/a, seguido de la pregunta acerca de cómo se encuentra y dándole a conocer cómo se encuentra quien escribe es una conocida y efectiva entrada.

Luego de este inicio ya es posible entrar en la parte romántica.

La real sinceridad es la clave y la originalidad, la ventaja.

Es obvio que nunca será efectivo copiar cartas de amor ya escritas; y si se utilizan frases o poemas o letras de canciones, por ejemplo, citar su origen contribuya con la credibilidad.

Otro de los diferenciales a la hora de saber cómo redactar cartas de amor cortas es la sencillez con la que se plantee el mensaje. “Te amo”, “Te extraño”, “Te quiero” son expresiones que resultan mucho más convincentes que cualquier construcción rebuscada o cita dramática.




¡A escribir!