Cómo hacer una carta

Conocer los pasos para hacer una carta.

 

Cómo hacer una carta

 

Creer que hacer una carta es cosa sencilla está muy lejos de la realidad.

Si tenemos presente que ha de ser clara, pulcra, breve, concreta, metódica, correcta, cortés, considerada, precisa y, sobre todo, que consiga el fin que nos proponemos, veremos que la cosa no es tan fácil.

No cabe duda de hacer una carta que reúna los requisitos descritos puede calificarse entre los géneros literarios más difíciles.

 




Cómo hacer una carta

La carta está definida como una conversación por escrito y, ante todo, hemos de saber adaptarnos a nuestro interlocutor.

Sócrates, excepcional comversador, hablaba con el zapatero "en zapatero" y con el filósofo "en filósofo".

Si no seguimos esta pauta, será muy difícil conseguir el fin propuesto porque no seremos ni inteligibles ni fáciles de comprender.

Pecaremos contra la sencillez, la claridad y la naturalidad sin olvidar que, si nos valemos de artificios y afectaciones, la carta terminará, sin duda, en el cesto de los papeles.

Por el contrario, si hacemos gala de frases cortas y claras al entendimiento; si metódicamente dividimos los asuntos que tratemos, dando prioridad a lo más interesante para continuar con una acertada explicación y una justificación, en la que se excluirán cuestiones accesorias y divagaciones, seremos exactos y nuestras probabilidades de éxito serán mucho mayores, máxime si a todo lo ha presidido la corrección y cortesía que, como nadie ignora, consiste en ser pulcros, no cometer errores ortográficos ni sintácticos y ser atentos, afables y comedidos.

Otra consideración la impone este sabio refrán: "Antes de hablar, piensa una vez; antes de escribir, tres".

No debemos olvidar que, pese a nuestra condición de autor, la carta pertenece a quien la recibe y que puede hacer de ella el uso que estime oportuno.

Huelga comentar que debemos pensar muy bien el alcance que pueda tener una frase, no prometer aquello que no se piensa cumplir; la gravedad de una palabra injuriosa...




Seamos sinceros al escribir eliminando los achaques que nadie cree: "... puedes creerme que me ha sido completamente imposible escribirte. Ya sabes las muchas ocupaciones que tengo..."


Normas para hacer una carta

1ª. Citación de la fecha del día en que escribimos.

2ª. Contestar citando fecha, referencias y asunto.

3ª. Tener presente:



- Si nos dirigimos en nombre de una sociedad, empresa, etc. para hablar en plural. Ejemplo: "Comunicamos a ustedes". No es infrecuente usar el "singular".

- Si comenzamos con la fórmula "Señores:", el resto de la exposición irá en plural. Ejemplo: Señores. Acusamos recibo al escrito de ustedes de fecha. No suele ser infrecuente dirigirnos a "un colectivo" en singular. Sobre todo, después de haber escrito algunos párrafos.

- Saber despertar el interés del destinatario desde un principio, sobre todo, si la comunicación es extensa.


La carta descubre nuestra personalidad



Es tan cierto el título que nos ocupa que, si deseamos no ser confundidos, hemos de escribir tal y como hablamos, lo que no impide que se medite detenidamente, se exprese el asunto espontáneamente y, como ya hemos indicado, se lea y relea nuestra epístola para asegurarnos de que no existen errores ortográficos ni sintácticos.

Otras consideraciones que revelan al destinatario nuestra personalidad, son la calidad del papel, el color de la tinta, la letra o la clase de máquina (o impresora de ordenador), la firma y otros rasgos aparentemente triviales que suelen ser significativos para el lector.

Si estos elementos los escogemos con cuidado y sinceridad, con el ánimo de agradar y no de deslumbrar, nuestra fotografía resultará estupenda.


Normas para contestar una carta

  1. Al pensar en Cómo Hacer una Carta, póngase siempre en el lugar del destinatario y lea cuanto le dice con espíritu crítico.

  2. Ten presente, en el supuesto de trabajar en una empresa, dar a la escritura de tu carta un matiz de seriedad, confianza y sinceridad. Por lo que tú escribas, juzgarán a tu empresa.

  3. Recuerda que Sócrates hablaba al zapatero "en zapatero" y el ingeniero "en ingeniero". Hable al destinatario en el idioma que éste utiliza.

  4. Jamás imprimas a la escritura un carácter impersonal y seco. Recuerda que la carta es una conversación.

  5. Ya hemos visto cómo la carta descubre nuestra personalidad. Estudia con detenimiento a su corresponsal y sabrás contestarle acertadamente.

  6. Utiliza, en todo momento, un lenguaje cordial y amistoso, sin pecar por exceso ni por defecto. Debes saber "guardar las distancias". No tienes por qué contestar a un "apreciado amigo" con un "querido amigo" o viceversa.

  7. Al hacer una carta, no seas jamás pesado, forzado o afectado. Las insistencias cansan. Si tienes que dejar constancia de su amor propio, hazlo con sencillez y naturalidad; jamás como ofendido.

  8. Recuerda que la cortesía es una norma de obligado cumplimiento en la convivencia. No nos cansaremos de repetir la necesidad de ser atentos, afables y comedidos. En suma, corteses. Revelaremos poseer buena crianza.

  9. Despierta la atención de tu corresponsal. Conseguirás ser comprendido con agrado y las probabilidades de conseguir el fin propuesto serán mayores.

  10. Si piensas detenidamente en el asunto que te ocupa, la respuesta que obtengas jamás te sorprenderá. El buen corresponsal intuye siempre la contestación porque su carta fue fruto de madurado pensar.

  11. Dale prioridad al qué pensará el destinatario, por encima de tu estilo, acomodándote con perfección al asunto que trata.

  12. Utiliza la lógica en la exposición de tus ideas. Esto lo conseguirás cuando tus pensamientos constituyan una cadena para que tu corresponsal capte, sin el menor esfuerzo, de avances y retrocesos en la lectura, aquello que tú deseas.