Consejos para una buena redacción

Cómo redactar bien / Cómo aprender a redactar.

 

Consejos para una buena redacción

 

Cada día utilizamos decenas de mensajes escritos para comunicarnos y aunque por lógica esto debería ocasionar que redactemos cada vez mejor, la realidad es que muchas veces ocurre todo lo contrario.

La llegada de la Era de la Información ha incrementado el número de comunicaciones escritas, dando paso a la generación de nuevos códigos, abreviaturas, siglas y la omisión o sustitución de palabras.

Sin embargo, las personas que destacan por su redacción son quienes consiguen más éxito al transmitir un mensaje.

Aquí te presentamos algunos consejos para una buena redacción.

 




Consejos para una buena redacción

Ya sea de forma digital o no, la escritura de mensajes, cartas o artículos puede ser más efectiva si se atienden algunos de estos puntos:


1. Ortografía

La buena redacción implica una buena ortografía.

La correcta escritura de una palabra favorece su correcta pronunciación: una frase puede llegar a perder sentido si falta o sobra una letra en una palabra; lo mismo puede suceder debido a la ausencia de un acento o su colocación errónea.

 

2. Acentuación

El uso de puntos y comas es esencial en una buena redacción puesto que marca las pausas, cortas o largas, que el lector debe hacer para comprender el mensaje.

El exceso de comas o de puntos, sin embargo, puede dificultar la lectura de un texto.

Al escribir, el redactor debe decidir si una pausa es necesaria o no y qué tan importante es en la transmisión del mensaje, leyéndolo para sí mismo.




Este simple ejercicio puede asegurar que el mensaje sea comprensible.

 

3. Gramática

Otro elemento indispensable a tomar en cuenta en la redacción es la gramática.

Dicho de manera sencilla, la gramática consiste en la organización de las diferentes palabras que forman una frase u oración, de modo que esta tenga un sentido lógico y correcto.



 

4. Uniformidad

El conocer a los posibles lectores es clave para una buena redacción; ello ayuda a decidir, por ejemplo, si el mensaje en cuestión debe estar escrito en primera, segunda o tercera persona.

Una vez que se haya elegido una persona es importante continuar escribiendo de acuerdo a dicho criterio, puesto que de otra forma se dificultaría la transmisión del mensaje.

Si se empieza a hablar en primera persona ("yo...", "a mí..."), es preciso continuar haciéndolo hasta el final del texto. Generalmente, los humanos preferimos leer un texto escrito en segunda persona ("tú...", "Usted...", "a ti...").



 

5. Coherencia

Sin importar el tipo de texto que se está redactando, el mismo debe ser coherente. Para lograr esa coherencia es vital contar con una estructura, como la siguiente:

  • Introducción 
    Brinda un contexto a lo que se está por leer. Esta parte del texto debe ser atractiva y fácil de comprender, para que atrape la atención del lector.

  • Desarrollo
    Aquí se tratan todos los puntos relevantes para la comprensión del mensaje, sin dar vueltas sobre el mismo tema y asegurándose de comenzar por lo más importante.

  • Conclusión
    Es una especie de resumen del texto que acaba de leerse y debe concentrar en pocas palabras el objetivo del mensaje.

También se sugieren otras acciones de fácil implementación, como evitar el uso de mayúsculas para palabras o frases completas, separar la información en párrafos cortos y utilizar subtítulos.

La habilidad de redacción habla de quiénes somos y de nuestra preparación. ¿Qué quieres que diga de ti?