Las invitaciones: cómo enviarlas y cómo responderlas

Algunos consejos prácticos para saber cómo realizar o responder invitaciones. 

 

invitaciones como enviarlas y como responderlas

 

A quién debe invitar y a quién no ante un acontecimiento personal

Si existen dudas sobre si se puede o no invitar a un colega o a tu jefe a una boda o una comida, primero trata el tema con algún colega de confianza, para tener otra opinión. Si te sientes un poco más seguro de poder hacerlo, puedes contar con la tranquilidad de que la otra persona tendrá la famosa salida de que ya tiene otro compromiso asumido, cosa que puede ser absolutamente cierta, o de no serlo, lo suficientemente cortés como para declinar la invitación de manera educada.

Nunca se debes contestar con evasivas ni con un "veré si puedo" o un "luego te contesto" que jamás se confirmarán. Este comportamiento es una falta de cortesía absoluta.

Si no sabes si invitar a alguien por el temor de "ponerlo en un compromiso", es mejor invitarlo y no tomar la decisión por él al no hacerlo.

 


Cómo decir "no" de forma elegante

¿Cuántas veces te encontraste con el terrible dilema de tener que decir "no" sin las palabras adecuadas a mano?




Si se trata de la declinación de una invitación que debes hacer por escrito, se expresa literalmente: "No puedo asistir por compromisos contraídos con anterioridad".

Esta frase mágica te libra de cualquier compromiso que no desees aceptar (o expresa una realidad: solo tú sabes si de verdad ya tenías otro compromiso). Se remite a la etiqueta más tradicional que puedas imaginar y la gente educada la reconoce de inmediato.

Si la invitación es de tu jefe o de un compañero de oficina y es vía e-mail o por teléfono, darás la misma respuesta, pero de una forma más coloquial ("Cuánto lo siento, si lo hubiera sabido antes, pero ya tengo otro compromiso"). Es muy común escuchar esta respuesta elegante de personas que tienen una vida social muy activa y realmente no pueden asistir a cuatro o cinco lugares al mismo tiempo.

Quien invita debe aceptar de inmediato esta excusa, porque es ley que cuando se tiene otro compromiso, bajo ningún concepto puede hacerse un cambio. Si esta persona insiste, es porque desconoce estos lineamientos de cortesía y protocolo, es ella la desubicada y no tú, que estás tratando de "salir" del momento lo más elegantemente posible. Bajo ningún concepto se puede preguntar: "¿cuál es ese compromiso que es más importante que mi invitación?".

La próxima vez que te inviten a un lugar al que no deseas asistir, pero tampoco quieras herir a nadie ni crear una futura enemistad por esta negativa, ya sabe squé responder. Si de todas maneras quien te invita se molesta, es porque no sabe conducirse en sociedad y no sabe
aceptar un "no, gracias".

Cuando uno ya ha aceptado otra invitación, nunca puede deshacer el compromiso para aceptar otro que le parezca más atractivo o en el que considere que puede divertirse más.

 


Expresiones usadas en las invitaciones y sus significados

- "Se ruega etiqueta". El anfitrión desea que se use smoking o traje, pero no es obligatorio. Puedes usar un traje oscuro.




- Si especifica "traje oscuro" o "frac", lo mencionado es de uso obligatorio.

- "Rigurosa etiqueta". Los hombres deben llevar frac.

Si hay dudas respecto del horario de la invitación o sobre la vestimenta, es perfectamente aceptable llamar y preguntar. Las buenas costumbres así lo indican.

 




Comidas de trabajo: guía de los horarios en que deben llevarse a cabo

- Desayuno con personal de la empresa: 8:00 a 9:00.
- Desayuno con personas de otras empresas: 9:00 a 10:00 (hasta 10.30).
- Almuerzo: 13 a 15.
- Comida: 20.30.
- Vino de honor: a cualquier horario.
- Coffee break: intervalo en una reunión, seminario, jornada o conferencia.
- Cocktail: 19.30.

 


Cómo responder una invitación

Demorar la respuesta a la persona que te invitó es de mala educación. Indica que la recibiste y al mismo tiempo agradece. Esto se hace dentro de las cuarenta y ocho horas. Responde si asistirás al compromiso o declínala con amabilidad.

La misma regla rige para una invitación informal, realizada a través del teléfono, en forma verbal o vía e¬mail.



No informar tu asistencia o ignorar la invitación te colocará en una "lista negra". Cuando obres de esta manera por segunda vez, definitivamente tu nombre desaparecerá de la lista de contactos de esa persona o empresa. En algunos casos, algo más tolerantes, te darán una tercera oportunidad. Desconocer esta regla básica de buena costumbre puede costarte muy caro.

Si tú confirmaste, debes ir, excepto por dos motivos:

- Enfermedad (amaneciste con fiebre alta y cara de "me duele todo").
- El fallecimiento de un familiar. No hay otros motivos para justificar una falta.