Carta de Disculpa
Lo principal en este tipo de redacción es expresar la disculpa en el comienzo de la carta. A menos que se dirija a un amigo muy cercano o un familiar, se debe utilizar un estilo formal de redacción, como en cualquier carta comercial. Así, luego del encabezado y el saludo de cortesía, la primera frase de la carta debería ser de este tipo: “Por favor, acepte mis disculpas por...” o “Nos disculpamos por los inconvenientes causados a usted...”.
Si el comienzo de la carta se desvía del foco se corre el riesgo de que el receptor no alcance a leer el verdadero motivo. El destinatario puede estar aún enojado u ofendido y quizá no quiera tener noticias de quien la envía. Por eso, si lo primero que figura allí es la palabra “disculpas”, seguramente se interese y continúe leyendo.
Ya en los párrafos siguientes es bueno dar una explicación de lo sucedido. Por ejemplo: “Hemos terminado la investigación y concluimos que el error fue nuestro” o si es una relación más cercana, quizá algo como “Mi enojo se debió a ..., pero reconozco que fue un exabrupto...”.
En este punto es muy importante recordar que el que escribe se está disculpando y no justificando ante su interlocutor; no está buscando que le den la razón, sino que perdonen su error. Por tanto, los detalles sobre lo sucedido son importantes para informar a la otra parte, pero no para “quedarse con la razón”. El motivo central de la carta es la disculpa y quien la recibe debe saber que el remitente está realmente arrepentido por lo sucedido.
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